Entradas recientes

Archivo del blog

jueves 27 de octubre de 2011

El trancazo de la tranquilidad

Como suele pasar (al menos a mí), después de un gran trabajo o una gran tensión, justo después, cuando uno se relaja y se tranquiliza porque aquel punto crítico en el tiempo acaba de quedar atrás, cuando uno ya puede escucharse a sí mismo y dejar de estar tirante o nervioso, cuando uno pasa de la vigilancia extrema al descuido relajado, entonces se cae enfermo.

He tenido una semana tensa y a partir de hoy la cosa, por fin, está a punto de dejar de ser absorbente veinticuatro horas para serlo solamente unas pocas más de las que toca. Y eso mi cuerpo debe haberlo notado y he pillado el consiguiente trancazo, lo que yo llamo "el trancazo de la tranquilidad" de forma que ahora mismo estoy para el arrastre. Esta vez ni siquiera se esperó a que llegara el fin de semana.

No sé si es psicosomático o no, lo que sé es que hasta el aire que pasa por mi garganta me la irrita y no te digo nada de los líquidos, de la comida ni hablamos. Sin hacer nada me duele horrores. Pero mira tú que no estoy cansado ni tengo sueño, solo un intenso dolor y, si atiendo al calor que sale de mi cuerpo, posiblemente tenga también bastante fiebre. Así que me he venido para casa y antes de meterme en la cama a aburrirme me he acordado que habían pasado ya cinco o seis días sin actualizar el blog así que aprovecho que la cabeza todavía no se me va para poner algo, aunque solo sea esta bobada. A saber cómo evoluciona la cosa.

Espero estar mañana mismo de nuevo en funcionamiento, parece ser que todo el mundo tiene algo parecido a lo que me pasa a mí, con variantes estomacales, pero confío en mi fortaleza física o al menos en la capacidad que tengo de solucionar estas cosas en uno o dos días y no estar una semana jodido como le está pasando a los demás.

Para la camina, hala, que creo que en el fondo lo voy a agradecer.

Buscar en este blog

Cargando...

Mi lista de blogs